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FIN DE PARTIDA: DUCHAMP, EL AJEDREZ Y LAS VANGUARDIAS

CULTURAPostado por ALBERT LOASO mar, enero 03, 2017 20:49:49





Hasta el 22 de enero se puede visitar en la Fundación Joan Miró la exposición:

Fin de partida. Duchamp, el ajedrez y las vanguardias es una historia de las vanguardias artísticas del siglo XX hasta los inicios del arte conceptual contada desde otro lugar: el ajedrez.

Fin de partida. Duchamp, el ajedrez y las vanguardias reúne cerca de ochenta piezas que incluyen pinturas y esculturas, muchas de ellas jamás vistas en España, de algunos de los artistas fundamentales del siglo XX, procedentes de las principales colecciones públicas y privadas de Europa, América y Oriente Medio.

Marcel Duchamp y el salto del caballo

El ajedrez, que históricamente había constituido un pasatiempo intelectual propio de las clases altas, alcanza su cénit a comienzos del siglo XX y se extiende a todas las capas sociales para convertirse en la forma de juego más respetada tanto en el ámbito público como en el privado. En ese contexto cultural se forma Marcel Duchamp, artista central de la vanguardia, impulsor del traspaso de la plástica figurativa a la crítica de la representación que tanto influyó sobre los nuevos comportamientos artísticos de finales de los años sesenta.

Para Duchamp, el ajedrez era una actividad artística que le servía para mantener una lógica oposicional, representada por el blanco y el negro de las piezas; pero, al mismo tiempo, el tablero y sus normas le permitían alcanzar una conciliación que volvía inútil la confrontación en el fin de partida.
Según Segade, entre ambos polos del juego —antítesis o síntesis— es posible reconstruir la historia de las vanguardias y el jaque al paradigma que representaron.

El ajedrez y el arte para el pueblo




Michel Aubry. L'Ëchequier. 2000
Aubry ha reconstruido la pieza original creada por Alexandr Ródchenko que presentó un club para trabajadores, para el pabellón soviético de la Exposición Internacional de Artes Decorativas de Paris en 1925.
El blanco es sustituido por el rojo, color de la revolución. La instrucción del ajedrez aparecía como una de las formas de educación social del nuevo orden político en la maquinaria de comunicación revolucionaria.


Sonia Delaunay. Les Robes simultanées (Trois femmes, formes et coluleurs) 1925
Delaunay creó piezas de vestuario "simultáneas" explorando la reducción del cuerpo a formas geométricas circulares, paralepípedas o en damero en combinaciones dinámicas de color. La gran campaña fue llevar la reproducción a una gran escala industrial , buscando democratizar las formas de la vanguardia en la vida cotidiana.


Paul Klee. Überschach 1937
Klee realizó en los años treinta una serie de reflexiones plásticas sobre el esquema del ajedrez. El rey rojo llamado Überschach, que se alza triunfante sobre la última pieza capturada del contrincante, parece remitir a su posición sobre el nacionalismo alemán, que le había obligado a regresar a su Suiza natal el mismo año que centenares de sus obras eran retiradas de las salas de exposiciones alemanas por su "arte degenerado"


Wassily Kandinsky. Durchgehender Strich. 1923
Kandinsky, profesor de pintura en la Bauhauss y uno de los padres de la abstracción pictórica, introdujo motivos ajedrezados como elementos compositivos y pautas formales de trabajo.


El espacio psicoanalítico del tablero

En manos de los surrealistas, el ajedrez se convierte en un método deanálisis: «un escenario para la batalla de los géneros y un espacio de subversión de las propias leyes de su tablero-mundo», en palabras de Segade



Mauriel Streeter. The Chess Queen. 1944
Las mujeres surrealistas centraron su visión del tablero en los temas pioneros del género. The Chess Queens es un retrato velado de la autora y Dorothea Tanning, ironizando los caballos masculinos y la deposición de los peones, en referencia su posición secundaria en el grupo surrealista frente a sus maridos.



Mercè Rodoreda. Sense títol (Composició VIII) i (Composició IX). 1954
durante su exilio en París y Ginebra en los años cincuenta, la escritora Mercè Rodoreda llevó a a cabo una producción pictórica caracterizada por la influencia de Paul Klee. En su obra, el espacio geométrico se rompe en delicadas composiciones donde el ajedrez se introduce como una figura retórica que ritma la lectura del cuadro.


Marcel Duchamp al lado de otros jugadores en el Quinto campeonato de ajedrez de Chamonix, Francia.



Marcel Duchamp. Bîte-en-valise. 1935-1941

Esta caja en la que Duchamp empaquetó reproducciones de sus obras en miniatura, se trata de una de sus obras maestras, que su viuda donó a la Fundació Joan Miró como tributo al artista.

El juego de la guerra

La exposición explora de qué manera el ajedrez se transforma en un vehículo especialmente sofisticado para trabajar la psicología social en tiempos de guerra.



Maria-Helena Vieira da Silva. La Partie d'echecs. 1943


La imaginería del ajedrez

The Imagery of Chess [La imaginería del ajedrez] fue una exposición organizada por Julien Levy, Max Ernst y Marcel Duchamp, contrincantes habituales en el tablero, en la galería neoyorkina del primero. La muestra, celebrada en 1944, supuso el punto álgido de la conexión confesa entre el arte de vanguardia y el ajedrez.


Durante la inauguración se jugó una partida a ciegas con el campeón George Koltanowski, que tenía el récord del mundo en su modalidad. Todos compitieron con él, en siete partidas simultáneas para las que usaron los ajedreces expuestos.

Todos perdieron, excepto Kiesler que quedó en tablas. En la partida se destruía la presencia del jugador, sustituido por el ritual vocal del intérprete, el propio Duchamp, que recitaba las jugadas en código ajedrecístico, con números y letras, al maestro, como una letanía. La insistencia en la eliminación de la sensación retiniana convirtió aquella performance en un hito documentado únicamente por una imagen múltiple de Dorothea Tanning.


Man Ray. Jeux d'échecs. 1962
Alexander Calder. Chess Set. 1944

El ajedrez en los inicios del arte conceptual

Marcel Duchamp, como figura icónica del estrellato, comprensible en el momento de explosión del Pop Art, se plasma también en su iconografía de la época, como demuestra la imagen de 1963 del fotógrafo de Time Julian Wasser, donde aparece jugando al ajedrez con una mujer desnuda, la artista Eve Babitz, frente a su Gran Vidrio, en Pasadena, haciendo literal así el título de la obra [Mariée mise à nue par ses célibataires, même; La novia desnudada por sus solteros, incluso].


Yoko Ono. White Chess Set (Play It by Trust). 1966

Yoko Ono, otra artista japonesa afincada en los Estados Unidos, quien aportó la más acabada metáfora ajedrecística de su época, al tiempo que se convertía en pionera del conceptualismo, y en pareja de John Lennon, a quien precisamente conoció en la exposición WAR IS OVER, if you want it [LA GUERRA HA TERMINADO, si quieres] en la Indica Gallery de Londres en 1966, donde la artista presentó una serie de ajedreces totalmente blancos.



Marcel Duchamp falleció el 2 de octubre de 1968. Su obituario en Le Figaro se publicó en la sección de ajedrez. Pero pese a que todos sus amigos lo creían dedicado íntegramente al juego, un anexo a su estudio desveló su testamento final de arte no retiniano: Étant donnés.
De esta pieza póstuma, una compleja instalación preparada para ser desvelada al público en el momento de su fallecimiento, se han descubierto muy recientemente las instrucciones de montaje: otra carpeta/caja que es un complemento de comprensión a la obra final.
Al ver las instrucciones llama la atención un elemento invisible en la instalación final: la base de Étant donnés es un suelo en damero, un tablero final de ajedrez que sirve para asentar el legado final de su autor. Como en otras ocasiones, las instrucciones del artista son la idea, el concepto que plantea la pieza, tan importantes para pensar la obra como la obra misma.



Texto: Exposición Fundació Joan Miró
Fotos: Albert Loaso y otros autores, reservados todos los derechos de reproducción de las imágenes.